Lectura del domingo

Lucas 14, 1. 7-14 Jesús come en la casa de uno de los principales fariseos.

1 Un sábado, Jesús entró a comer en casa de uno de los principales fariseos. Ellos lo observaban atentamente.

Sábado: la práctica del Sabbat es una de las más representativas costumbres judía: día dedicado al rezo, al descanso, al enriquecimiento espiritual, a la celebración.
Hay varios modos de honrar el sábado:
1. No teniendo actividad a partir del viernes desde el inicio del atardecer,
2- comiendo en familia y con invitados al anochecer del sábado.

Casa: también este espacio puede estar atravesado básicamente por dos significados:
1: espacio doméstico de celebración del Sabbat donde los hombres se adueñan de ese espacio y las mujeres se hacen cargo de la mesa
2: espacio doméstico de actividades internas específica de las mujeres. En las creencias mediterráneas la mujer estaba supeditada a las actividades del espacio doméstico debido a su contextura física, que por su supuesta complexión débil y delicada. Ellas se encargaban de la mesa y las tareas hogareñas. Quedando definido el espacio público para los varones y el espacio doméstico para las mujeres. Es de notar que muchos milagros y anuncios de Jesús se dan en este espacio. Subvirtiendo el orden social establecido.
Jesús no fue a cualquier casa, era consciente de lo que acontecía. Aceptó ir a casa de uno de los principales fariseos. Y todos los fariseos estaban atentos a lo que hacía o decía.

7 Y al notar cómo los invitados buscaban los primeros puestos, les dijo esta parábola:

Primeros puestos o la asignación de lugares en la mesa. Elegir el lugar o aceptar ser asignado a un lugar. En la segunda opción los invitados son colocados según la preferencia del anfitrión. Estar a la derecha del anfitrión es un estar en un lugar de privilegio, de honor , del reconocimiento , es de mayor rango que el resto.
En esta escena, los invitados, no esperan la asignación sino que se atribuyen el lugar.
Aquí se presenta una paradoja: ¿me ubico o acepto que otro me ubique? Situación análoga a la madre que negocia el lugar de sus hijos en el reino…

Jesús se vale de la escena cotidiana para desarrollar su pedagogía, toma la situación desde otra perspectiva y obliga al oyente a pensar desde otro lugar, modificando sus criterios de juicio:

8 «Si te invitan a un banquete de bodas, no te coloques en el primer lugar, porque puede suceder que haya sido invitada otra persona más importante que tú, 9 y cuando llegue el que los invitó a los dos, tenga que decirte: “Déjale el sitio”, y así, lleno de vergüenza, tengas que ponerte en el último lugar. 10 Al contrario, cuando te inviten, ve a colocarte en el último sitio, de manera que cuando llegue el que te invitó, te diga: “Amigo, acércate más”, y así quedarás bien delante de todos los invitados.

Jesús revierte la escena anterior aplicando el criterio del anfitrión en la asignación de lugares (¿tal vez aluda a Mateo 25,31? ¿quién asigna los lugares en el Reino de los Cielos?¿cuál es el criterio de asignación?)

11 Porque todo el que se ensalza será humillado, y el que se humilla será ensalzado».

El juego de palabras pone en evidencia la necesidad de reconocer la verdadera de la falsa humildad en orden al criterio de ubicación:
– el de auto asignación: lo que yo quiero
– el de aceptación de asignación: lo que es para mí desde el otro (¿Otro?)

¿qué es mejor en orden al crecimiento de la fe asignarse un lugar en la vida, en las relaciones interpersonales, en los trabajos, o aceptar la asignación atribuida?
Creo como Teresa de Ávila, que la humildad es andar en verdad. En ese caso no importa el criterio sino el principio o centro por el cual uno se pone o asume un lugar.

12 Después dijo al que lo había invitado: «Cuando des un almuerzo o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos, no sea que ellos te inviten a su vez, y así tengas tu recompensa. 13 Al contrario, cuando des un banquete invita a los pobres, a los lisiados, a los paralíticos, a los ciegos. 14 ¡Feliz de ti, porque ellos no tienen cómo retribuirte, y así tendrás tu recompensa en la resurrección de los justos»!

Jesús dirige al fariseo un mensaje directo: le anuncia su compromiso con el reino:
1 de la lealtad a Dios Padre (principio) nace la humildad
2. La humildad se evidencia en gestos y prácticas de amor misericordioso.
3. La práctica del amor misericordioso favorece las relaciones justas (Mt. 25)
4. la práctica de justicia remite a la verdadera felicidad la comunión con el Padre .

EN SINTESIS: ENTIENDO QUE ,EN EL CONTEXTO DE LAS LECTURAS DE LA SEMANA, JESUS DENUNCIA A LOS FARISEOS Y SUS PRÁCTICAS EXTERNAS QUE LLEVAN A LA INJUSTICIA ,
EN ESTE EVANGELIO JESUS SUBVIERTE EL ORDEN: LA LEALTAD INTERIOR AL PROYECTO DEL PADRE SE EXPRESA EN ACTOS DE JUSTICIA.

POR ELLO SERÁ CONDENADO POR SUBVERTIR EL ORDEN DE LOS PLANTEOS DE LA RELIGION FORMAL OFICIAL.

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