Imagen

En el Evangelio de hoy subyace la idea del sufrimiento como condición necesaria y lugar privilegiado para la alegría. Esa alegría procede de poner en el mundo “un hombre, una mujer nueva”, de ver reconstruidas a personas destruidas, de volver a dar sentido y vitalidad a vidas marchitas y apagadas, de ver aparecer la sonrisa en  rostros sin esperanza. Es la alegría de ver aparecer la vida allí donde solo había ruinas. Ese es el milagro de la verdadera alegría, ¿por qué no superar el miedo al fracaso, para gozar de esta segura alegría?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s